Para quienes estamos involucrados en procesos de importaciones y exportaciones suele pasar que escuchamos mucho estos tres conceptos usados de forma indiferenciada por nuestros colegas.  La realidad es que existen diferencias de fondo en cada uno de ellos, así me di a la tarea en este post acercarme a las definiciones de cada uno desde el origen propio de la palabra y tomando en contexto mi conocimiento previo de la misma. 

Logística

En primer lugar, hablemos de logística.  Etimológicamente logística tiene dos homógrafos, es decir, dos significados, uno proveniente del griego y otro proveniente del francés. 

En griego viene del término logistikos, donde logis significa “calcular” y tikos significa “relativo a”.  Por lo tanto, tiene que ver con la capacidad realizar cálculos matemáticos y análisis de números

Por su parte, en francés logística viene del término logistique, que a su vez viene de loger que significa alojamiento.  En su definición moderna se refiere al transporte, alistamiento y aprovisionamiento de tropas militares en campaña.

Logística nació como la capacidad de aprovisionar eficientemente tropas militares en la Antiguedad

Teniendo en cuenta estos dos orígenes del término, podríamos unificarlos como la necesidad de emplear cálculos numéricos para planear correctamente cómo debían abastecerse los ejércitos en épocas de guerra… y tener éxito.  Esta claramente documentado en la literatura que las guerras se ganaban gracias a la gestión de las provisiones de sus tropas.  Si nos trasladamos a tiempos antiguos, aprovisionar un ejército que se movía a pie o vía terrestre por vastos territorios continentales era una tarea monumental. Requería ser calculada con precisión teniendo en cuenta muchas variables: tipo de terreno, acceso a ríos, clima, estructura de carreteras, pueblos y territorios ubicados geográficamente en un espacio, número de hombres por alimentar, cantidad de alimento por conseguir, insumos, fuego, y la lista sigue.  Hay una frase muy conocida que se le acredita a Alejandro Magno que dice: “mis logísticos son personas sin sentido del humor.  Ellos saben que, si mi campaña sale mal, ellos serán los primeros en ser sacrificados”.  Sin entrar a debatir la veracidad de esta, lo cierto es que el éxito de Alejandro Magno en conquistar casi toda Europa, norte de África, oriente medio y parte de Asia meridional no fue por simple valor o capacidad de motivar sus tropas, fue gracias a una ventaja que logró capitalizar el ejército macedónico en relación con la simpleza del transporte de sus provisiones de la mano de una muy calculada planeación previa.   En la siguiente página puedes leer con detalle la genialidad de la cadena de suministro montada por Alejandro Magno (https://www.scmglobe.com/alexander-the-great-needed-great-supply-chains/ )

Saliéndonos un poco del terreno militar y aplicando el mismo concepto de la definición a un ámbito más comercial, podríamos decir que la logística es el transporte o movimiento físico de unas mercancías que se requieren en (1) un lugar específico, (2) en el momento correcto y (3) en las cantidades correctas, tal cual como era necesario cuando se iba a una guerra.    Si una de estas tres variables falla, la logística falla, y la guerra se pierde.   Y es correcto, si mencionamos variables y números estaremos mezclando fórmulas y cálculos matemáticos para alcanzar un objetivo claro, y así, cumplir la premisa clave de la logística.  Estos cálculos deben de verificarse previamente y teniendo en cuenta varios escenarios que puedan presentarse, y es por esta razón que le asociamos un componente de planeación a la definición.  Y también, como sabemos que los recursos con los que contamos para realizar el movimiento físico son limitados por simple definición económica, se busca optimizar los mismos y controlar que durante la ejecución todo se ejecute conforme fue planeado sin contratiempos, sin extra-costos. 

Tengamos en cuenta algo importante.  Para cumplir un objetivo trazado siendo eficaces, existen muchas maneras de lograrlo.   Si entendemos a un objetivo como la satisfacción completa de los requerimientos específicos de un cliente, podemos imaginar muchas combinaciones de cálculos y procesos logísticos para alcanzarlos.  Veamos este ejemplo: si un cliente en New York requiere 20 toneladas de pulpa de celulosa para producir papel, podemos imaginar las siguientes opciones que tiene a su disposición:

  • una opción podría ser adquirirla de manera local de uno de los bosques en Nueva Inglaterra y transportarla por carretera hasta la fábrica.
  • Otra podría ser adquirirla desde México y traerla vía terrestre cruzando todo el país de sur a norte.
  • Otra podría ser traerla vía aérea desde Europa donde un proveedor en Alemania ya tiene lista la mercancía en caso de que se necesite urgente.
  • Y otra alternativa podría ser comprarla en Brasil y transportarla vía marítima desde Santos hasta el puerto de Newark. 

Cada alternativa representa un proveedor distinto y cada uno tendrá una oferta logística basada en un precio, unas cantidades y un tiempo de entrega.   Como podemos evidenciar, la logística es relativa a cada empresa que desee participar en el proceso, y cada una adecuará sus recursos aprovechando las ventajas competitivas que haya integrado y disminuyendo al máximo sus debilidades.  De esta manera podemos diferenciar logísticas ganadoras y perdedoras, o, mejor dicho, logísticas que se adapten mejor o peor a las necesidades de quien las necesite. 

Procesos clásicos de la logística desde recepción de pedidos, fabricación, preparación de despachos, almacenamiento, transporte, distribución, y punto de venta

Y el otro aspecto que también claramente evidenciamos con el anterior ejemplo, es que, para satisfacer los requerimientos de un cliente, es necesario trabajar en red, interrelacionando en una oferta logística muchos actores como proveedores de insumos, fábricas de producción, bodegas de almacenamiento, transportistas, almacenes.  Y esto nos lleva ahora a analizar el segundo de los términos que estamos diferenciando hoy: la cadena de suministro.

Cadena de suministro/ cadena de abastecimiento

Cadena desde el punto de vista etimológico viene del latín catena y está relacionada con el verbo concatenar cuya raíz indoeuropea significa enlazar o tejer, y también está muy relacionada con el latín cassis que significa telaraña.  Dicha raíz también podría vincularse con caterva que significa batallón o grupo de gente que se mueve en conjunto.   Por su parte, la palabra suministro viene del latín subministrare que significa proveer lo necesario.

Si quisiéramos conceptualizar estos conceptos, podríamos decir que la cadena de suministro es una red entretejida de elementos (personas, empresas, actores, intermediarios, involucrados en general) que se relacionan entre sí (como una telaraña) para proveer un producto de acuerdo con unas necesidades específicas.

Podemos ver entonces como los conceptos de logística y cadena de suministro estaban muy relacionados entre sí desde el punto de vista militar, y esta misma relación sigue llevándose al mundo de los negocios de manera muy similar.  Cuando hablamos de una red integrada que se configura para suplir una necesidad, estamos hablando que la misma red esta compuesta por todos sus eslabones, desde quien produce la materia prima con la cual se elaboran unos insumos, quien la transporta hasta una fábrica de producción donde se crean productos intermedios y terminados que se almacenan temporalmente en una bodega para luego ser despachados hacia los distribuidores, minoristas o mayoristas, quienes a su vez la entregan en ciertas condiciones a los consumidores finales. Por lo tanto, desde el productor hasta el consumidor están enlazados en una cadena de suministro.   Es de entender que para que la cadena de suministro sea efectiva, debe haber una óptima comunicación y entendimiento entre sus eslabones.  De lo contrario, si uno de sus eslabones no está alineado, no entrega a tiempo, no cumple su función de acuerdo con las expectativas de la cadena como un ente único no separado sino unificado, la cadena se rompe y no se alcanzan los requerimientos del cliente final.  De esta manera, aunque individualmente cada eslabón haya cumplido su labor conforme su política logística dicta y hayan sido eficaces, en realidad todos los involucrados en la cadena pierden como conjunto, pues la misma fue ineficaz en lograr el objetivo final para el cual fue configurada. 

Cadena de suministro internacional del Aguacate Hass – Parte 1/3

Veamos este ejemplo, la exportación de aguacate Hass involucra en su cadena de suministro al (1) campesino que siembra, (2) a la finca dónde se produce, (3) a los insumos agrícolas como insecticidas, pesticidas y abonos que protegen y promueven en crecimiento de la planta, (4) los recolectores, (5) los camiones que llevan el producto a una fábrica de almacenamiento, (6) personal de laboratorio que hace pruebas de producto para garantizar calidad, (7) personal que empaqueta y embala y unitariza la mercancía de exportación, (8) entidades sanitarias que certifican el embarque, (9) agentes de carga y agencias de aduana que despachan y coordinan la exportación, (10) navieras y contenedores refrigerados para su transporte, (11) puertos de despacho y llegada, (12) autoridades aduaneras en ambos países, (13) empresas importadoras mayoristas, (14) empresas distribuidoras minoristas, (15) consumidor final.  

La cadena de suministro está compuesta por todos estos actores y quizás otros más que unen esfuerzos para llegar al consumidor final.  Pero, si la naviera no despachó a tiempo el buque, o si las entidades sanitarias no autorizaran una importación, de nada sirve que el resto de los integrantes haya realizado bien su labor.  En estos puntos la cadena de rompe y no se alcanzan los objetivos establecidos al no llegar al consumidor final en el tiempo solicitado, o puede pasar que el producto llegue, pero ya estará en buen estado al superar su estado máximo de maduración.

Por estas razones, hoy en día en el mercado único global al cual pertenecemos ya todos los países, se está pasando de un concepto de hacer una logística eficiente, a administrar toda una cadena de suministro para ser eficiente y eficaz.  Y para que esto funcione se debe trabajar colaborativamente y dejar a un lado los individualismos que nos hunden a todos.   Esto es algo para la reflexión pues sabemos que en nuestra región prima trabajar en secreto para mantener ventajas competitivas débiles, cuando el principal valor que represente a una cadena de suministro es: la transparencia. En las empresas que han visto la importancia de la cadena de suministro y que poseen una presencia fuerte en la misma, se ha optado por crear la figura de los jefes o coordinadores de cadena de suministro (o por su inglés, supply chain).

Distribución Física Internacional

Ahora, como observamos, ya empezamos a hablar de un mercado único global, donde productos y servicios, bienes e insumos fluyen constantemente de un país a otro.  Es aquí donde entra en acción el tercer concepto que estamos analizando: la distribución física internacional -DFI.

Veamos pues que significa el término desde su raíz.  Distribución viene del latín distributio que en sus partes indica dis (separar en varios aspectos), tributum (impuestos pagados por las tribus originarias romanas que eran tres).  Distribución es el efecto pues de repartir o dividir algo entre varios que pueden ser personas, empresas, instituciones o países.  Física /physica está relacionado con las ciencias naturales y estudia el movimiento de la energía y la materia en el espacio y en el tiempo.  Y las mercancías son materia que deben trasladarse de un lugar a otro (espacio) en determinado tiempo (frecuencia).  Por su parte, Internacional viene de inter (entre) y nasci (nacer que es el lugar donde se originaba una persona y luego empezó a relacionarse a dicho lugar con varias personas que compartían el mismo origen, conformando así las naciones).  Por lo tanto, la distribución física internacional, desde una visión comercial, podríamos definirla como el reparto de mercancías, recursos, bienes, insumos que se movilizan de un país a otro, impulsados entre sí por los intereses de unos mercados internos que los requieren.  En este orden de ideas, surge como respuesta a una necesidad. 

Las motivaciones para mover productos de un país a otro pueden ser muchas, ya sea por temas de ventajas comparativas, porque el producto no se consigue fácilmente, porque puede adquirirse a un menor precio, porque simplemente nadie lo produce.  El hecho que frena a muchos a dar este paso de adquirir o vender productos en el mercado internacional es que precisamente involucra incrementar el factor de riesgo para lograr materializar dicha acción.  Cuando compramos o vendemos en los mercados locales usamos estrategias de distribución comprobadas, de alguna manera estables, bajo unas condiciones conocidas y precios y maneras de pago que nos son muy fáciles.  Al movernos al ámbito internacional tenemos que adecuarnos a normativas aduaneras, tributarias y cambiarias distintas. 

Miremos por ejemplo el hecho de comprar un computador iMac en Estados Unidos y traerlo a Colombia.  Primero que todo, el pago se realiza en una moneda distinta a la nuestra, el dólar.  La tasa de cambio varía conforme se aplique el pago y dependiendo del día de la semana, por lo tanto, el valor es variable en el tiempo.  Al salir de un país y entrar en otro, debe vérselas con las aduanas tanto del país de origen como del de destino, y cada uno tiene un tratamiento distinto para permitir su salida y entrada, hay una documentación por presentar para cumplir con una norma.  Algunas veces las aduanas restringen el ingreso de ciertos productos por protección a las economías, por protección a los consumidores o por simples decisiones políticas de los gobiernos de turno.  Es como si en estos momentos comprásemos un pasaje a España, y el día del vuelo en el aeropuerto no nos permiten la salida porque hay una restricción vigente de entrada en ese país por temas de pandemia a todas las personas originarias de Colombia.  Por otro lado, es necesario contratar transportistas internacionales que realicen el movimiento físico entre un país y el otro, transportistas que pueden ser navieras, aerolíneas o camiones con licencias de operación especiales.  Y algo importante, el pago de unos impuestos de entrada por el simple derecho de ingresar a un país.  Como evidenciamos, la misma mercancía sufre una serie de manipulaciones adiciones (razón por la cual el empaque que tiene al salir de la tienda de Estados Unidos debe reforzarse con un embalaje que le proteja de este exceso de manipulación adicional que le espera) y está sujeta al cumplimiento de ciertos requisitos para permitir su flujo natural.  La suma de estos factores no solo incrementa el costo del producto como tal, sino el riesgo en que el producto llegue en las condiciones esperadas y en el momento justo que se le requiere.  Por ello, los autores que hablan de distribución física internacional engloban toda la serie de procesos y actores que participan en el movimiento físico de la mercancía desde el momento en que la misma sale de una bodega en el país de origen, hasta que llega a una bodega en el país de destino.

La capacidad de unificar los tres conceptos en un todo

En resumen, como vemos los tres términos tienen ámbitos de acciones muy similares, y en todos se involucra el movimiento físico de una mercancía, pero sus diferencias radican en el punto de vista de quien observe, analice y estructure cómo se realiza dicho movimiento.  Todos parten siempre de la misma parte: cumplir unos objetivos y requerimientos.  La logística internacional busca materializar un objetivo que involucra trasladar mercancías trabajando con eficacia y eficiencia en un ámbito internacional que planea y estructura haciendo uso de la distribución física internacional, y entre ambos crean una red interconectada de usuarios intermedios que conectan un productor con un consumidor construyendo una cadena de suministro.

El reto está en saber integrar los objetivos y requerimientos individuales de cada usuario en pro de los objetivos y requerimientos conjuntos de toda una cadena teniendo en cuenta los riesgos y dificultades de moverse en tránsitos internacionales.  Esto sólo lo logramos alcanzar cuando vemos todo el movimiento desde una perspectiva holística, es decir, subirnos a lo más alto de la copa de un árbol y ser capaces de ver todo lo que ocurre desde la raíz del mismo árbol, hasta el último rayo de luz que se oculta en el horizonte.